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MEMORIAL: La Carne de Burro no es Transparente (Parte VI)

Lo que me enseñó el burro

Por: Deison Luis Dimas Hoyos*. | 04 de Noviembre de 2016

Uno de los tantos capítulos que recuerdo del programa televisivo El Chavo del Ocho ocurre en la escuela, una evaluación hecha por el fallecido profesor Jirafales a Kiko, la Chilindrina y el Chavo con la presencia de don Ramón y doña Florinda. Como resultado del examen, todos aprueban el año, excepto don Ramón, quien es condenado a llevar unas orejas de burro.  Más allá de lo sucedido y el porqué del castigo, el mensaje que quiero transmitir en esta parte del memorial es que el burro/a para mal o para bien siempre ha estado asociado a la enseñanza y hace parte de nuestro aprendizaje inicial, ya sea por el lado educativo o por el lado recreativo. Les evoco unos ejemplos.

Imagen: Youtube

Para empezar, el símil de las orejas de burro asociado a la ignorancia y al poco entendimiento es quizás uno de los castigos escolares recordados por muchos, para otros serán las eternas planas, las arrodilladas, el reglazo, el jalón de orejas o el cocotazo de la ‘seño’.

El castigo de las orejas de burro, desconociendo su origen, se relaciona con aquel mito griego de las orejas de burro del rey Midas. Cuenta la historia en el mundo de los dioses, que cierto día el dios Apolo le pidió el favor a Midas para que intercediera como juez en una batalla musical contra un pastor que lo retó llamado Marsias. Apolo con la lira y Marsias con la flauta (en otros relatos dice que la batalla fue con el semi-dios Pan). Los jurados eran las musas y Midas, y en la votación el único voto contra Apolo fue el de Midas, ofendiendo al ganador, provocando su ira y llamando asno a Midas, procediendo a tocar sus orejas, las cuales empezaron a crecer largas y peludas, como las del animal.

Esta categorización burlesca trascendió por años. El Pintor Goya retrató la ignorancia con el símbolo de las orejas de burros en la obra Capricho 50, los chinchillas, de 1799.

Imagen: Libro Historia crítica del arte del siglo XXI

No es para menos decir que Capricho 50 fue una obra de origen literario, una comedia popular de José de Cañizares que satirizaba la ignorancia y pomposidad de su noble protagonista Lucas de Chinchilla. El mensaje era el siguiente: “Los nobles que se preocupan de su propia genealogía aristocrática están ciegos y sordos al entendimiento y no aceptan más comida que la de la Ignorancia”

En el plano literario, el burro es un animal que figura en los tres libros más traducidos de la historia de la humanidad. Aunque no doy fe de lo anterior y no hay firma encuestadora colombiana que lo ampare, así se murmura en este ambiente, estos libros son: La Biblia, El Quijote de la Mancha y Platero y Yo.

En las páginas de estos libros se destacan virtudes del animal: fidelidad, fortaleza y humildad, por nombrar solo algunas. De la biblia la mención es numerosa, así se recalcó en este memorial en la Parte IV- Las fiestas del amigo fiel. Por otra parte, en la obra Don Quijote de la Mancha, el burro fue el eterno acompañante de Sancho, el fiel compañero del ingenioso Hidalgo.

“Iba Sancho Panza sobre su jumento como un patriarca, con sus alforjas y su bota y con mucho deseo de verse ya gobernador de la ínsula que su amo le había prometido” Cap. VII.

La fiel amistad del burro con el ser humano se plasma en la obra clásica “Platero y Yo” de Juan Ramón Jiménez, donde se recrea en tono poético la vida y muerte del burro platero. Platero es pequeño, peludo, suave, tan blanco por fuera, que se diría todo de algodón...”

Otras obras entran en este recuento. Por ejemplo,  la fortaleza del burro es resaltada en la obra de la antigua literatura universal greco-romana, “El Asno de Oro” de Apuleyo, escrita en el siglo II D.C y catalogada según los historiadores de la literatura como la única obra de la época que examina la terrible condición de las clases bajas.

La obra narra las aventuras de Lucio (miembro de la aristocracia romana) que obsesionado por la magia, en su curiosidad, fue transformado en burro, sufre las brutalidades de sus amos, y es testigo de las miserias de los esclavos y la explotación de los terratenientes

Por otra parte, en el mundo de los cuentos y fabulas hay demasiados ejemplos, pero a mí en  particular me gusta aquella historia del Viejo, el Burro y el Niño. En un camino iba el niño montado en el burro y el viejo a pie. Pasando por un pueblo, la gente los criticó: “que niño desconsiderado, montado en el burro y el pobre anciano a pie”. Ante eso se subió el viejo al burro y el niño se bajó. Pasando por otro pueblo la gente los volvió a criticar: “no hay derecho, el viejo en el burro, y pobre niño a pie”. Ante esto, los dos se subieron al burro. Pasando por otro pueblo, adivinen, los volvieron a criticar: “descarados, pobre burro, que abuso, con el peso de ambos”. La situación ameritó bajarse ambos del burro y seguir el camino. Pasando por otro pueblo, vino la burla: “Que idiotas, con un burro y andando a pie”. La moraleja es clara, hagas lo que hagas la gente siempre encontrará motivos para criticarte.

Imagen: Google

En este plano, el burro también aparece con la estirpe de vago. En la famosa historia de Pinocho, versión original del italiano Carlo Collodi,  el relato muestra el valor importante de la educación para los niños. - Cuando pinocho acompaña a su amigo Romeo, apodado Palillo, al País de los Juegos, ven un mundo maravilloso, juegos de canicas, pelotas, montar caballos de madera. En ese país, el desprecio por la educación era absoluto “¡Abajo Lari Metica!”, tanto es así que los niños de ese lugar se convierten en burros, y no hablan si no que rebuznan. El mensaje es claro, todos los niños haraganes que no quieren saber nada de libros, escuela y  maestros, y se la pasan todo el día jugando, acaban convirtiéndose en burros.

Pero no solo el burro es el chacho de la película en el ambiente artístico. También la burra hace dote de sus cualidades. La eterna Maria Casquito, como la llamamos por acá, además de ser musa inspiradora para algunos cantantes, también será por siempre recordada gracias al poema escrito por el gran poeta Cartagenero Raúl Gómez Jattin:

“Te quiero burrita porque no hablas ni te quejas/ ni pides plata/ ni lloras/ ni me quitas un lugar en la hamaca/ ni te enterneces/ ni suspiras cuando me vengo/ ni te frunces/ ni me agarras./ Te quiero sola, como yo/ sin pretender estar conmigo/ compartiendo tu crica con mis amigos/ sin hacerme quedar mal con ellos/ y sin pedirme un beso”.

En el despertar de mi curiosidad, me pregunté cierto día ¿por qué llamaran a la burra Maria Casquito?

A luz de las averiguaciones, la pregunta surgió del por qué la burra y no el burro tenía un nombre tan particular. Mi compadre Jaime Pineda, politólogo de profesión y oriundo de la tierra del Casabe, Ciénaga de Oro Córdoba, me dijo en cierta ocasión: “María es un nombre muy común en los pueblos del Caribe, entonces, lo más probable es que sea por lo común y reconocible en cualquier escenario del nombre y casquito es porque los burros tienen cascos en las patas”.

El tema bautismal de ‘María’ es demostrable, pues según la Registraduría Nacional dentro de los diez principales nombres compuestos más comunes en los últimos 15 años en Colombia, seis llevan el María: 1º María José, 3º María Camila, 4º María Camila, 5º María Alejandra, 8º Ana María y 10ª María Paula.

Y va uno a mirar en el plano local y observa que la majestuosidad del nombre María se le endilga a realidades memorables en nuestra región Caribe: María Barilla (un porro), María Mulata (un ave), Maria Palito (un insecto), María Moñitos (un personaje del carnaval) y Marialabaja (un pueblo de Bolivar). María Casquito no hace parte del “Top 10” de los nombres más comunes en Colombia, pero si hace parte de esa categoría memorial en nuestra región.

Los juegos del burro

Ahora bien, todo en exceso es malo y poco de nada también. Muchos expertos dicen que el juego es un aspecto trascendental para inducir la enseñanza; desarrolla aspectos vitales como la motricidad y la creatividad en la infancia; y contribuye al desarrollo intelectual, emocional  y físico de la niñez.

Aquí es donde aparecen las rondas infantiles, de las cuales muchas se desarrollaron alrededor del hábitat animal, creando un círculo virtuoso y memorial por muchos años.  El burro aunque no fue un animal vistoso para las rondas, si lo fue para los juegos de infancia. De los que se comentan y se rememoran por ahí en las redes sociales están: póngale la cola al burro, el burro castigado y el burro 6. El primero es más conocido por nuestros lares, los otros dos, son más de figuración mexicana, centro americana y española.

Pero esos fueron otros tiempos y todo en esta vida cambia. Hoy en día todo el mundo anda cogiendo pokemones en plataformas virtuales y el burro no es ajeno a esta tendencia.  Según el juego, en la isla de Alola se ubica en exclusiva el pokemon Mudbray que representa físicamente la figura del burro. Aquí recrea una situación cuasi-real respecto al vivir actual del animal. Según la descriptiva antes era posible encontrar este pokemon en cualquier lugar del mundo, pero el número de ejemplares disminuyó drásticamente, hoy solo se encuentran en esta isla, los cuales muchos relacionan con Hawái, donde quedan pocas existencias de burros silvestres.

Imagen: Google

El mensaje para los pokemonistas es que si van a cazar este pokemon, háganlo para conservar y reproducir su especie, por favor, no provoque su muerte solo por su piel, ya está más que propagada la matanza de burros en Colombia, Venezuela, Perú y en muchos otros países del continente africano, que están llevando al desenlace la vida de esta especie.

El burro a otro nivel

En otros escenarios, el burro catapultó su don de artista en lo más grande de la pantalla. Hace muchos años acompañó a la mexicana la India María en su rol de Filemón en la Película “El miedo no anda en burro-1976”.

Más recientemente, el burro es el amigo fiel del famoso ogro verde Shrek, pero este no es un burro cualquiera, es un burro ¡sin mecate! ¡De veras de veritas!

Shrek: si te trato tan mal ¿por qué sigues aquí?

Burro: porque eso es lo que hacen los amigos.

Pero si de cine se trata, el burro más reconocido en la actualidad es “Pedro desgracias”, cortometraje dirigido por la colombiana María Camila Beltrán, que narra la historia de un burro que vive en Tijuana México en un garaje y, por el maltrato recibido, una noche asesina a su amo y emprende camino a la playa. Este corto es un homenaje a los tradicionales Burros-cebras o Zonkeys, que se relacionan con el negocio histórico de la fotografía y el turismo.

En 1939 las carretas de burros eran un gran atractivo turístico, y quienes se tomaban su foto para el recuerdo excluían a los fotógrafos que tenían un burro claro (blanco), pues el animal no se veía en las fotos a blanco y negro. La solución fue pintar rayas negras al burro blanco, y todo ha sido un éxito hasta la vigencia actual.

El biblio-burro

Para terminar, no se podía quedar por fuera la merecida mención al profe Luis Soriano, que con su burra Alfa y su burro Beto se convirtió en ejemplo a mostrar a nivel internacional. El profe, desde 1997 ha logrado llevar una gran cantidad de libros a las zonas más apartadas de la geografía rural del Caribe, promover la lectura en un país que poco lee y mejorar los índices de alfabetización en estas zonas.

Según el blog bibloburro, “la idea ha sido muy exitosa y fue llevada también desde 2006 a la Sierra Nevada de Santa Marta. En el valle de Nabusímake, donde se ha creado la biblioteca Atikinchukwua, en la que se han reunido cerca de 400 libros que con la ayuda del mulo Bunzuganu se van rotando en ocho escuelas, de treinta y dos que tiene el resguardo, con el trabajo voluntario de los padres de familia". Más en: http://biblioburro.blogspot.com.co/

La idea es maravillosa, digna de nuestra realidad. De igual manera, estos casos de llevar la lectura a lomo de burro también se perciben en otros países: Fabretto y el biblioburro en Nicaragua; la bibliomovil de la biblioteca Antonio Ercilio Zeballos en Astica Argentina; la burroteca viajera en Chile; y mucho más lejano, la Biblioteca-burro móvil creada en 2005 por Yohannes Gebregeorgis en Etiopia.

Foto: (Adeyabeba Bekele/IPS) de Google

La coletilla del burro

!Cuida ‘o con el casco-burrismo ¡

En un país lleno de burros veían con cierta preocupación la matanza de burros en muchas regiones. Preocupados los burros decidieron alzar su voz y cambiar de modelo económico y forma de vida, más paz no más muertes, más tierras para los burros y el respeto a la dignidad de la burra mediante el enfoque de género. Sin embargo, como en todo, siempre hay oposición, y una burra representante política y con amplio poder terrateniente gritó y dijo: “No, no cambiemos de modelo de vida, ¡cuida’o con el Casco- Burrismo¡ oigan burros no se condenen al infierno”. La frase fue viral, 100 memes al día siguiente y penetró las mentes de todos los burros y burras en todas las parcelas.

La pendejada del casco-burrismo llenó de miedo a todos los burros y burras, y claro, decidieron no cambiar su modo conformista de vivir, ese mismo que les mostraba diariamente burritos muriendo por desnutrición; paseos de la muerte en las EPS; enormes filas para obtener un subsidio de familias en acción; burros rebuznando sin trabajo digno sin salud y sin pensión; burros ocupando los últimos lugares en las pruebas PISA; burros matando a otros burros; burros analfabetas; burros sin tierra para vivir ni para producir; burros chuzados por el Estado; burros asesinados por el mismo Estado pasados como guerrilleros; burros cada día mas burros gracias a la drogadicción; burros pandilleros; burros (as) desplazados por la violencia; burras quemadas con ácido y abusadas sexualmente; burros y burras suicidándose; burritas teniendo burritos a los 13 años; burros sin derecho a justicia;  en fin, era mejor eso que el panorama 'desolador' del casco-burrismo.

Los burros creyeron que eso era lo mejor, sin embargo, en los días siguientes siguieron las matanzas de burros y burras en ese país; y es la hora y las mentes en su confort aun no han percatado que cada día la carne de burro es más transparente, ahora su piel es apetecida por el gran mercado Chino, la otrora republica casco-burrista.

Referencias:

 Stephen F. Eisenman,Thomas E. Crow, (2001). Historia crítica del arte del siglo XXI, Ediciones AKAL, 21/11/2001 - 418 páginas. Escrito por Página 95.

Otras entregas de este memorial:

 Parte 1: El Burro, la jerga y algo más

 Parte 2: El Burro y su cotarro político

 Parte 3: El Burro y  el arte musical

Parte 4: Las fiestas del amigo fiel

Parte 5: El Burro, la guerra y la paz

* Deison Dimas Hoyos, Economista de Sampués Sucre. Investigador del Centro de Estudios Políticos y Socioculturales del Caribe CEPSCA

 

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