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ARTÍCULO: Marco Teórico Jóvenes  en Vulnerabilidad (Parte I)

Por: Henry Benavides Becerra*.| 26 de Enero de 2017

Después de una cervezas en el “Bar El paisa” parados en una esquina continuamos la tertulia… Siempre recordaremos: los corazones a punto de estallar, los disparos rozando nuestros cuerpos, las gargantas secas con sabor a sangre y pólvora, ya no te mueras ‘parcero’, ya no te mueras ‘parcero’, no cierre los ojitos ‘ñerito’, todo el barrio corre en estampida, mujeres que gritan como sirenas locas de tren descarrilado, la muerte comienza su descenso loma abajo, se esgrimen los fierros para enfrentar su visita macabra, se cierran las ventanas, ella revisa los cuerpos calientes con pasmada espera, fija sus profundas cuencas en la puerta del frente y el lado, pero estas se golpean con pánico por el aire frio de la noche, el silencio calla hasta el grito desentonado de las viudas jóvenes; por tercera vez. Levanta con cariño los famélicos jóvenes marcados por el rojo frenesí de la violencia, se abrazan junto a ella buscando protección y se retiran los tres en dialogo fluido por la empedrada cuesta. Aquí abajo continúan los lamentos, frases de venganza se lanzan al ruedo; yo juro y contra juro que morirán por su osadía, la muerte de mi socio y de mi hermano no será una porquería…( canción de rap compuesta por los jóvenes del lugar para la ocasión) con armas en las manos temblorosas se emprende la brutal cacería. Ya presos por el viaje del alcohol y sin presa en sus espaldas, se tiran al sol de la mañana en la transitada calle, unos duermen y otros esgrimen amenazantes sus brillantes fierros como pistoleros matoncitos de barrio. En la mañana el vecindario lava la sangre con desprecio, mientras el sol levanta una delgada bruma como las ultimas almas que se esfuman, es lo poco que hay de la leyenda urbana, en un pequeño chorrillo termina loma abajo lo que era el tan temido espanto del adolorido vecindario…[1]   'Diálogos con “El loco” Mario en Ciudad Bolívar, Bogotá, Colombia. Por Henry Benavides'

Desarrollo conceptual de Categorías

Hablar de un joven o de una juventud es casi imposible en nuestros contextos, son múltiples las formas no solo de vivir, sino de ser joven, especialmente en nuestras ciudades de América Latina, así tendremos que plantear y hablar de juventudes, pero esto es un acto universal y homogenizado para referirse a todos y todas las jóvenes del planeta. Hablar de jóvenes en vulnerabilidad implica un sector de ellos que los convierte en predisposición de la violencia, el consumo o a ser convertidos en víctimas o victimarios en una sociedad, donde para ser vulnerable no basta con estar en las bandas o pandillas juveniles sino, vivir al margen y la marginalidad de los Estados y sociedades excluyentes. Esta definición de “joven” pretendería hoy homogenizar un estado múltiple. Las disciplinas y posturas ideológicas, culturales o políticas por si solas ya no pueden explicar y menos interpretar esta condición y estado de la vida humana, por eso son múltiples las miradas que dan su definición: la cultura y sus consumos dan cuenta de un proceso de juvenilización extendiendo los rangos de edad en lo que antes fue considerado como hombre o mujer adulto, así el mercado hace de esta el umbral más importante del ciclo vital humano, la biología desde sus cambios y desarrollos morfológicos que se presentan en el marco de un margen cronológico; regularmente estandarizados, las psicologías desde sus comportamientos y conductas, las instituciones desde sus compromisos sociales y su vinculación con el mundo laboral[2]. Donde se espera que esta sea la retaguardia de la sociedad en un futuro complejo. En este sentido definir hoy lo que significa ser joven con el pasar de los tiempos y las dinámicas sociales se hace más complejo, pero si es posible un acercamiento a sus prácticas comportamientos y acciones de algún fragmento de esas juventudes, en especiales a los que se les puede llamar las sociedades del riesgo[3].

La vulnerabilidad

En las dos últimas décadas se ha desarrollado una extensa cantidad de miradas sobre este concepto colocando en escena la importancia de categorizar y referirse a grupos sociales en condiciones de riesgo. Cuando se plantea que existen posibilidades que una sociedad sea vulnerable o que un joven sea vulnerable, el concepto por si solo aísla al sujeto de las condiciones generales y estructurales que lo hacen vulnerable, delegándole su responsabilidad, donde no ha desarrollado las cualidades para resistir las condiciones depredadoras de un lugar o situación, lo que se le conoce como resiliencia, esta categoría psicosocial busca en el campo del desarrollo y progreso hacer hincapié en la políticas sociales donde se pretende generar movilidad social de grupos y sujetos de forma individual[4] que ha sufrido o viven en condiciones difíciles o por estados traumáticos severos o por pobreza extrema.

En otras miradas se plantean unas condiciones objetivas que hacen vulnerable al sujeto, sin embargo, unos logran mayor capacidad de respuesta y solución de problemas ante esas condiciones adversas, pero en el mismo grupo hay otros sub grupos o sujetos que se convierten en vulnerables entendiendo que en si todos los grupos de un lugar por sus condiciones sociales políticas o de injusticia e inequidad en la distribución de los recursos escasos puedes ser vulnerables.

Escenarios complejos y jóvenes vulnerables

Definir los escenarios o situaciones con características complejas donde vive un joven o grupo juvenil en situación de vulnerabilidad obedece a un proceso de observación e interpretación de los fenómenos que pasan en la cotidianidad urbana; leer la ciudad como texto que contiene en sus estructuras de significación  historia y memoria, los tiempos y lugares como también sus olvidos silenciosos o impuestos[5].  Así sus lugares pueden ser permanentes, itinerantes o fluctuantes, también se buscan sus centros y múltiples epicentros, circuitos y micro circuitos. De estos escenarios es de donde se ingresa o se sale de forma continua, como puede ser lo formal e informal o legal e ilegal.

Los escenarios físicos construidos desde la morfología urbana sufren trasformaciones, son también organismos vivientes que pueden enfermarse y deteriorarse paulatinamente, o sencillamente nacer enfermos y con características veloces de deterioro por condiciones propias o del entorno. De igual manera es medido por su importancia y lo que representa para la ciudad y su modelo de desarrollo y producción de riqueza. Estos escenarios también son vulnerables; ya que concentran los imaginarios de miedo, conflicto y situaciones de tensión social, fundamentalmente por las condiciones de pobreza.

Como también existen lugares regulados y ‘aconductados’ por las normas, seguros y asegurados por lo que significan para la ciudad, pero que temporalmente presentan o vive escenarios de vulnerabilidad desarrollado por jóvenes que no son vulnerables en otros lugares pero que en la interacción con otros sujetos dan vida a escenarios del riesgo y vulnerabilidad.

En este sentido, el concepto de vulnerabilidad se transforma en ambiguo si no se determina el grupo social y su contexto, ya que no siempre la vulnerabilidad social está relacionada con una situación carencial, donde las necesidades básicas insatisfechas son el carburante a las posibilidades de ser víctima o victimario.

Así desde lo anterior se puede definir a las condiciones que se generan por ser o pertenecer a una cultura juvenil, un sistema musical, una barra futbolera, o asumir la defensa de los animales -como acontece en los enfrentamientos con los fanáticos de la tauromaquia- y grupos juveniles de resistencia; de igual manera, las euforias colectivas en conciertos, manifestaciones de protesta o fenómenos políticos culturales y sociales inesperados, donde se crean escenarios de vulnerabilidad con sujetos jóvenes que mantienen elementos y predisposición a la vulnerabilidad. En este mismo campo se puede plantear que la vulnerabilidad no es una condición inherente al sujeto, como estado natural, pero que si se puede nacer en condiciones de vulnerabilidad, por la situación familiar, por el entorno barrial, las condiciones económicas, sociales como culturales, sin que esto plantee que la vulnerabilidad es una condición permanente del sujeto, sino que le dan la predisposición a estar de forma fluctuante en situaciones de vulnerabilidad.

Referencias

[1] Vulnerabilidad global y pobreza. Fochiatti Ana María h. Argentina

[2] Barthes Rolad, La aventura semiológica, Barcelona, Paidós Comunicación, 1990

[3] Reguillo Rosana. Entrevista revista ideas. El clarín. www.clarin.com/.../ejercito-desesperanzados

[4] Ibse

[5] Benavides, Henry. Viajes por los diálogos de la locura y leyendas urbanas.

*Asesor CEPSCA para temas de seguridad, convivencia y paz. 

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