ARTÍCULO: El suicidio en el adulto mayor. Problemática en el Departamento de Sucre

Por: Ever José López Cantero. | 12 de Junio de 2015

Psicólogo, Magíster © en Derecho.

Para el presente artículo se toma a consideración la definición de suicidio planteada por la Organización Mundial de la Salud OMS (2004) como “el acto deliberado de quitarse la vida”. Esta definición por si sola puede dar cuenta de la conducta visible al otro espectador de un hecho específico, sin embargo, la compresión del suicidio como un acto de la vida humana implica, entre otros factores, procesos que no necesariamente deben presentar una estructura rígida o lineal, y que involucran un nivel de riesgo frente a la comisión del suicidio, estos pueden ser: la ideación suicida, la elaboración de un estrategia, los recursos o medios para la comisión de la conducta y el pensarse el acto suicida como tal. Igualmente implica la compresión de procesos socioculturales que han llevado a la construcción de mitos como “el que se quiere matar no lo dice”; a la identificación de grupos con mayores características de riesgo como “personas vulnerables en situación de crisis” y en estado de depresión; a la caracterización de la conducta suicida; al igual que la existencia de factores de riesgo y factores protectores.

Para entender la magnitud del asunto, según la OMS el suicidio se cataloga hoy en día como un problema de salud pública, de hecho, es una de las tres principales causas de mortalidad en todo el mundo y provoca más de un millón de fallecimientos cada año. Según esta misma organización, por cada muerte por suicidio se registran 20 intentos, aumentando así  la tasa de suicidio en 60% en los últimos 50 años.

En el caso de Colombia el balance de suicidios anuales no es nada alentador. Por referenciar algunos datos, según Medicina Legal en 2013 la tasa de suicidios a nivel nacional fue 3,8 por cada cien mil habitantes, cifra que se hace compresiva al revelar que se realizaron 1.810 necropsias en las cuales se tomaba como presunta forma de muerte el suicidio.

Entre las cifras presentadas por Medicina Legal la población de mayor prevalencia son los hombres en una proporción de cuatro a uno frente a las mujeres, es decir el 80,7% de los suicidas fueron hombres. Al revisar por grupos etarios se puede evidenciar que para el caso de los hombres existen dos momentos de mayor prevalencia, uno primero entre los 18 y 29 años de edad y el segundo entre los 65 y 74 años, siendo el segundo grupo de mayor prevalencia frente al primero. Por el contrario, las cifras muestran una tendencia diferente en el caso de las mujeres, encontrando que a lo largo de los grupos etarios existe una tendencia a la disminución de la ocurrencia del suicidio.

En 2015 el departamento de Sucre registra 20 suicidios

Las cifras antes mencionadas son de especial relevancia para este artículo, más aun con relación a la prevalencia del suicidio en el departamento de Sucre y la ocurrencia de este fenómeno en los adultos mayores, donde las personas con edades de más de 60 años representan el 50% de los suicidios ocurridos en este departamento en este año (Corte a junio 8 de 2015).

La distribución de esta problemática por género también es consecuente con los resultados a nivel nacional de hace dos años, debido a que los hombres representan el 95% de los suicidios ocurridos en el departamento de Sucre. Entre las modalidades de la conducta suicida se encuentra el ahorcamiento explicando el 70%, frente al envenenamiento en segundo lugar explicando el 20% y el suicidio con arma de fuego en tercer lugar, explicando el 10% de los eventos suicidas reportados en estos primeros meses del año.

A escala municipal, los principales eventos suicidas se registran en Sincelejo (seis casos); Corozal (cuatro casos); Sincé (dos) y San Marcos (dos). El mapa 1, ilustra el panorama de los suicidios en los municipios de Sucre en este 2015.

Mapa 1. Suicidios en el departamento de Sucre por municipios, enero a junio de 2015 (corte 8 de junio) 

Fuente: CEPSCA- ODCCaribe (2015). 

Debido a que la variable de mayor interés es la edad, en la gráfica 1, se puede observar la distribución por grupos etarios de los eventos suicidas ocurridos en el departamento de Sucre, desde el primero de enero y el día 8 de junio de este año.

Gráfica 1. Porcentajes de explicación de eventos suicidas por grupos etarios en el departamento de Sucre, enero a junio de 2015 (corte 8 de junio)

Fuente: CEPSCA- ODCCaribe (2015). 

De los factores protectores y factores de riego

Entre los grupos de mayor riesgo suicida se han identificado los siguientes: los deprimidos, los que amenazan con el suicidio o tienen ideas suicidas, los que han intentado el suicidio, los sujetos vulnerables en situación de crisis y los familiares sobrevivientes de un suicida. Si se analizan estos grupos, a la luz de los factores protectores y los factores de riesgo para la ocurrencia de eventos suicidas, se puede explicar el trasfondo de lo que ocurre con esta problemática en el departamento.

Para empezar, es pertinente revisar los factores protectores y cómo los adultos mayores de dicho departamento pueden carecer de dichas condiciones. Por enumerar algunos, podemos encontrar como factores protectores frente al suicidio el tener capacidad de autocontrol sobre su propio destino; tener confianza en sí mismo; buena autoestima, autoimagen y suficiencia; poseer inteligencia y habilidades para resolver problemas; saber buscar ayuda en momentos difíciles; poseer habilidades sociales que  permitan a un sujeto integrarse a los grupos propios de su edad de forma positiva; poseer y desarrollar una buena adaptación; responsabilidad;  razonable calidad de ánimo y niveles de actividad; saber pedir consejos ante decisiones relevantes y elegir las personas adecuadas para recibir consejos; ser receptivo a las experiencias exitosas de otras personas; tolerar frustraciones; tener habilidades para el empleo adecuado del tiempo libre; tener una adecuada identidad cultural; estar integrado socialmente y tener criterio de pertenencia; controlar las emociones e impulsos; saber renunciar cuando sea necesario y perseverar si la ocasión lo requiere; evitar el abuso de alcohol, drogas u otras sustancias usadas como mecanismo evasivo; tener habilidades para el empleo; apoyo familiar y sentir que se le ama y apoya; contar con capacidad para posponer las gratificaciones inmediatas por aquellas a largo plazo que arrojen resultados más duraderos y, finalmente, expresar a personas confiables aquellos pensamientos dolorosos, por muy molestos o descabellados que parecieran, incluyendo las ideas suicidas.

Si se parte por considerar estos factores protectores, se puede identificar que algunos de ellos se pierden con el pasar el tiempo y especialmente para este grupo de personas, es el caso de tener apoyo familiar y sentir que se le ama. Las dinámicas sociales y las necesidades propias de hijos y nietos han llevado a que hoy en día este grupo poblacional se encuentre desprotegido, vivan en sitios apartados como hogares de reposo o en sus mismas viviendas pero sin el apoyo y compañía familiar, trasformando incluso las dinámicas culturales y los escenarios que eran propios del compartir en familia. Otro factor protector que claramente se pierde al entrar a la edad de la vejez es la capacidad de autocontrol sobre su propio destino, donde las personas en circunstancias de enfermedad, baja capacidad de movilidad, recursos económicos, entre otros; pierden esa autonomía y entran en conflicto, en comparación con aquellos momentos de la vida en que otros dependían de él o ella y tenían todos los medios para no depender de nadie.

Antes de pasar a revisar los factores de riesgo, es pertinente revisar desde el enfoque sociocultural algunos factores protectores, como buscar ayuda en momentos difíciles, el cual puede estar ausente por los arraigos culturales, explicado específicamente por el imaginario del hombre costero, donde se ha creado como idea que buscar ayuda o mostrarse débil ante otro puede constituirse en algo incómodo o humillante.

Paso siguiente, es necesario mencionar, al igual que se hizo con los factores protectores, algunos factores de riesgo a los cuales se harán referencia al intentar comprender la problemática. Entre estos factores se pueden identificar: la existencia de actos o gestos de suicidio previo; las condiciones mentales-especialmente condiciones afectivas-; las condiciones mentales y abuso de alcohol; la historia familiar de suicidio; sentirse sin esperanza; las tendencias impulsivas o agresivas; barreras para obtener tratamiento de salud mental; perdidas relaciónales, sociales, vocacionales, o financieras; la enfermedad física; el acceso fácil a métodos letales, especialmente armas de fuego o corto-punzantes; la edad, cultura, relaciones sociales o el abuso drogas; y la enfermedad mental como el principal factor de riesgo para el suicidio.

Como se explicó en este escrito, muchos de estos factores de riesgo son de especial atención y prevalencia en la edad adulto mayor, lo cual puede a su vez explicar el por qué este grupo etario está en mayor riego de exposición de conductas suicidas. Por mencionar algunos de los citados; la pérdida de condiciones afectivas, enfermedad, depresión, etc. Del mismo modo, sentirse sin esperanzas frente a la vida, asociado a su vez a la ausencia familiar como factor protector; sin mencionar que con la edad se va presentando el deterioro de la salud, claras barreras para el acceso a los sistemas de atención en salud, y la pérdida de relaciones sociales, vocacionales y financieras, etc.

Para finalizar, es pertinente indicar que pueden existir otros factores que expliquen la problemática específica en el departamento de Sucre, las cuales incluso hacen necesario investigar a profundidad el tema y establecer políticas públicas en la protección del adulto mayor frente al suicidio, así mismo considerar las implicaciones que tiene el realizar una aproximación a la explicación o argumentación de lo que está sucediendo con este grupo, sin antes realizar una caracterización profunda de los casos ocurridos y los factores asociados a ellos, complementado con una caracterización sociocultural del entorno en el cual se encuentra la población adulto mayor del departamento.

AGRADECIMIENTOS

Agradezco a CEPSCA el espacio como profesional y la revisión de cifras y literatura referente a la problemática, poder expresar mi opinión e invitar a la investigación de la problemática a fondo, al igual que a la generación de políticas públicas en materia de prevención.

REFERENCIAS

Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, (2013). Forensis, datos para la vida.

Mann J., (s.f.), Un modelo para comprender el riesgo de la conducta suicida: factores neurobiológicos y psicológicos [internet]. Disponible en: http://www.grupoaulamedica.com/web/archivos_rojo/revistas_actual.cfm?idRevista=50.

OMS, (2004).El suicidio, un problema de salud pública enorme y sin embargo prevenible, según la OMS.  http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2004/pr61/es/. (COnsulta web junio 8 de 2015)

Szklo M, Nieto J. (2003), Epidemiología intermedia, conceptos y aplicaciones. Madrid: Díaz de Santos.

Mayores informes: Ever José López Cantero, Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.. Bogotá D.C

Comentarios  

0 #1 Astrid 09-08-2015 17:30
Interesante el enfoque que le han dado a sus publicaciones con este artículo; las cifras deben ser analizadas a partir de contextos, pero en busca de una explicación desde la ciencia, que permita aproximarse a explicaciones y soluciones de las problemáticas.

¿Como puedo contactar con el autor?

Felicidades por este excelente trabajo

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