CARTAGENA Británica

Por:  Weildler Guerra Curvelo | 10 de Noviembre de 2014.

 El destacado historiador Gustavo Bell Lemus publicó en un visionario artículo  llamado “Cartagena de Indias    Británica: el día en que los cartageneros se declararon súbditos de Su Majestad Británica” publicado en la revista  Huellas en 1989.

 

El país reaccionó entre estupefacto e indignado ante el descubrimiento de una placa que el alcalde de Cartagena, Dionisio Vélez, ordenó levantar para la visita del príncipe Carlos. En ella se les rendía homenaje a los ingleses muertos en el sitio de Cartagena de 1741. Nadie se imaginaria al alcalde de Varsovia rindiendo un tributo a los miembros de las tropas alemanas que cayeron en la invasión brutal a Polonia en 1939 que desencadenó la Segunda Guerra mundial. Si  se trataba de reforzar los lazos entre la Gran Bretaña y Colombia ante estos huéspedes ilustres bien podría haberse descubierto una placa rememorando a los miembros de la Legión Británica que lucharon por la causa republicana y murieron en nuestro proceso de  independencia. También  podría haberse recordado a los viajeros ingleses que durante el siglo XIX recorrieron el país y aportaron al conocimiento de su flora, sus expresiones culturales y su geografía como Lionel Wafer, Albert Millican o  F Simmons  contribuyendo así a la idea de nación.

El gesto del alcalde, sin embargo, tiene precedentes históricos pues el trece de octubre de 1815 la legislatura de la provincia de Cartagena acordó que el gobernador de entonces procediese a la proclamación del  monarca de la Gran Bretaña, George IV, para “asegurar bajo su augusta sombra y poderosa protección la prosperidad a la que aspiran sus nuevos súbditos de Cartagena y hacer en su nombre el juramento de fidelidad” . Este documento fue localizado por el destacado historiador Gustavo Bell Lemus y publicado en un visionario artículo  llamado “Cartagena de Indias Británica: el día en que los cartageneros se declararon súbditos de Su Majestad Británica” publicado en la revista Huellas en 1989. 

Si algo bueno se ha derivado del suceso es que ha servido para recordar y debatir sobre temas como  la lucha entre las potencias europeas en el siglo XVIII que tuvo como objetivo principal alcanzar la supremacía en el Caribe, una región clave para el imperio español en América.   En ese momento nuestra historia se vio rápidamente integrada en una historia mundial más amplia a través de la cual se evidencia como los intereses europeos influenciaron profundamente los cambios económicos y sociales que caracterizan a la sociedad del Caribe contemporáneo. Veintiún años después de la derrota de Vernon en Cartagena, en 1762, el fortificado puerto de La Habana cayó en manos inglesas.  Algunos historiadores, como el propio Gustavo Bell, piensan que  el impacto que tuvo la toma de La Habana por los ingleses implicó la inserción temprana de los habaneros en la Ilustración,  la apertura al comercio internacional y otras ventajas que a partir de ese momento la distanciaron del resto de ciudades hispanoamericanas.

En el 2015 se cumplirán doscientos años del sitio de Cartagena por las tropas de Pablo Morillo. Una buena oportunidad para recordar que las conmemoraciones oficiales pretenden establecer una jerarquización de las memorias a través de sesgos, supresiones y olvidos, pero esta jerarquización puede ser puesta bajo la lupa por aquellos que no se reconocen como receptores pasivos sino como auténticos sujetos de la historia.

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Comentarios  

+2 #1 Cristo Garcia Tapia 21-11-2014 21:09
Los blancuzcos de Cartagena están históricamente predispuestos a la subordinación, el coloniaje y la servidumbre. Lamentablemente con su humillante e indigna actitud arrastran a los nativos. CRISTO GARCIA TAPIA, Poeta.

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